Estudio Bíblico en línea Basado en

El Evangelio según Juan

Lección 1

EL HOMBRE ESTÁ CIEGO, PERDIDO, Y SOLO

1. Lee el versículo y responde la pregunta:
«Jesús les habló otra vez, diciendo: "Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida"» (Juan 8:12).

Ingresa tu respuesta aquí

2. Lee los versículos y completa las oraciones: a, b, c y d. (Elige una opción).
«Existía la Luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre» (Juan 1:9).
«Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas» (Juan 3:19-20).
«Pero porque Yo digo la verdad, no me creen» (Juan 8:45).
«Mientras estoy en el mundo, Yo soy la Luz del mundo». Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo barro con la saliva y le untó el barro en los ojos al ciego, y le dijo: «Ve y lávate en el estanque de Siloé» (que quiere decir Enviado). El ciego fue, pues, y se lavó y regresó viendo. Y era día de reposo el día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos (Juan 9:5, 6, 7, 14).
3. Lee el versículo y responde la pregunta completando las oraciones: a, b, c y d.
«Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas».
¿Qué es lo que Jesús quiere que veamos?
«Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas» (Juan 3:20).
Cristo nos quita la máscara y nos muestra claramente cómo somos.
«Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas» (Juan 3:19).
En otras palabras, el hombre prefiere más vivir una ilusión que ver la verdad.
«Sin embargo, muchos, aun de los gobernantes, creyeron en Él, pero por causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios». (Juan 12:42-43).
4. Lee los versículos y contesta las preguntas a y b:
«Cuando Jesús estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en Su nombre al ver las señales que hacía. Pero Jesús, en cambio, no se confiaba en ellos, porque los conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, porque Él conocía lo que había en el interior del hombre» (Juan 2:23-25).
«...Pero hay algunos de ustedes que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que lo iba a traicionar» (Juan 6:64).
Aunque Judas y otros dijeron que eran creyentes, ellos no pudieron engañar a Cristo. Esto nos hace ver que uno puede profesar creer cuando en realidad no ha creído de corazón.
5. Lee el versículo y completa la oración:
«Jesús les respondió: "En verdad les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado (Juan 8:34).
Debido a que andamos en tinieblas, no somos capaces de ver cuán metidos estamos en el pecado. Una vez que pecamos, no podemos parar —es como una adicción—. Y al igual que un adicto a la droga, somos muy capaces de justificar nuestros hechos y de culpar a otros.
6. Lee el versículo y contesta la pregunta:
«Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres» (Juan 8:36).
7.  Lee el siguiente versículo y contesta las preguntas a y b.
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3:16).
Es Dios —por medio de Su Hijo Jesucristo— quien libra del pecado. Dios tomó la iniciativa para salvar al hombre, no porque el hombre hubiera amado a Dios primero, sino porque Dios amó al mundo rebelde primero.
8) Vuelve a leer Juan 3:16. Contesta la pregunta completando las oraciones a y b.
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna».
¿Cuál fue el propósito de Dios al dar a su Hijo Jesucristo, para morir en el lugar del pecador?
Dios tomó la iniciativa para salvar al hombre, no porque el hombre hubiera amado a Dios primero, sino porque Dios amó al mundo rebelde primero.
9) Marca la respuesta correcta:
10) Lee los versículos y contesta la pregunta completando las oraciones a, b y c.
« El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él» (Juan 3:36).
¿Qué debes hacer para recibir vida eterna?
No debemos creer en nosotros mismos, pensando que somos buenos.
«Jesús les dijo: "Yo soy el pan de la vida; el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí nunca tendrá sed"» (Juan 6:35).
No se trata de ir a una iglesia o practicar una religión.
«Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre» (Juan 1:12).
No se trata de recibir una «doctrina», ni de practicar ritos religiosos.
Así que, «creer en Él» significa «recibirlo», o sea, «dejarlo entrar» para que te dé vida eterna. Confía en Jesucristo hoy. Sólo Él puede quitar tu pecado y llevarte al cielo.

Has completado la primera lección del estudio.

¡Felicidades!

Revisaremos tus respuestas y nos pondremos en ontacto contigo muy pronto.

Lección 2

El Salvador fue condenado por el mal que hemos hecho.

Lección 3

El Padre abre el cielo sólo a los que aceptan a Su Hijo.

Lección 4

El Espíritu Santo puede cambiar el corazón endurecido.

¿Quieres saber más sobre este mensaje?

Contáctanos:

Celular y WhatsApp

(443) 470-3077

Envíanos un mensaje

11 + 2 =